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¿Hasta dónde podría llegar realmente tu empresa?

Muchas empresas saben perfectamente dónde están. Conocen su facturación, sus clientes, sus productos y sus problemas. Lo que resulta bastante más difícil es saber hasta dónde podrían llegar con todo lo que ya tienen.

Julio Nieto Pita 

8 min. de lectura

El potencial de una empresa no está únicamente en aquello que hace hoy. También está en su conocimiento, sus personas, sus relaciones, su experiencia y todas las posibilidades que todavía no ha aprendido a ver.

ESTE ARTÍCULO HABLA SOBRE

POTENCIAL

OPORTUNIDADES

EVOLUCIÓN

Sabemos lo que somos. No siempre sabemos lo que podríamos ser.

Cuando analizamos una empresa solemos partir de lo que ya existe: qué vende, cuánto factura, quiénes son sus clientes o cuál es su posición en el mercado. Es necesario, pero describe principalmente el presente. A mí me interesa añadir otra pregunta: ¿qué podría llegar a construir esta empresa con todo lo que sabe y tiene? Porque entre la empresa actual y la empresa posible puede existir una distancia enorme que ningún balance es capaz de mostrar.

El potencial de una empresa no aparece en su cuenta de resultados.

Una empresa tiene más recursos de los que figuran en su inventario

Edith Penrose propuso en The Theory of the Growth of the Firm una idea especialmente interesante: una empresa no es únicamente un conjunto de recursos, sino también los diferentes usos que puede hacer de ellos. Dos organizaciones pueden disponer de recursos parecidos y construir posibilidades completamente distintas. El conocimiento acumulado, la experiencia o las capacidades de las personas pueden combinarse de nuevas maneras. Por eso entender qué tiene una empresa es solo el principio. Lo verdaderamente interesante es descubrir qué puede hacer con ello.

Potencial

No es imaginar cualquier cosa que una empresa podría hacer.

Es descubrir posibilidades reales a partir de aquello que ya sabe, tiene, hace y puede aprender.

Una fábrica puede saber mucho más que fabricar su producto actual. Un equipo comercial puede conocer problemas del mercado que nadie ha convertido todavía en una solución. Una empresa puede tener relaciones, procesos, espacios, tecnología o conocimiento capaces de generar productos y servicios que nunca se ha planteado. Nada de eso garantiza una oportunidad. Hay que analizarla, contrastarla y comprobar si tiene sentido. Pero si únicamente observamos una empresa por lo que vende hoy, podemos estar ignorando una parte importante de lo que podría llegar a vender mañana.

Posibilidades

Una oportunidad no siempre llega desde fuera.

A veces aparece cuando relacionamos de una manera diferente cosas que ya estaban dentro.

¿Y si el límite no fuera la empresa, sino la forma en la que la estamos mirando?

Pensar en el potencial de una empresa no consiste en imaginar futuros grandiosos. Consiste en observarla desde más perspectivas, relacionar conocimientos y formular preguntas que normalmente no aparecen en el día a día. Algunas posibilidades no tendrán sentido. Otras serán inviables. Pero puede existir una que cambie el rumbo del negocio. Y para encontrarla primero tenemos que aceptar que la empresa que vemos hoy quizá no sea todo lo que existe.

Lo que sabemos

Lo que la empresa hace hoy.

Lo que investigamos

Recursos, conocimiento, personas y capacidades.

Lo que buscamos

Nuevas relaciones entre aquello que ya existe.

La pregunta

¿Qué empresa podría construirse a partir de la empresa que ya tienes?

¿Y si tu empresa fuera mucho más de lo que hoy crees que es?

Porque conocer una empresa no consiste únicamente en comprender cómo funciona ahora. También significa descubrir aquello que todavía no hace, las posibilidades que aún no ha conectado y todo lo que podría llegar a construir si aprende a mirarse de otra manera.

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